-- ¿En qué piensas? – me preguntó.-- En que si la chupas tan bien como te tomas ese café, debes hacerlo como los ángeles.
-- ¿Ya nos vamos? Me gusta tomarme una copa antes de mamarla, si no te importa.
No podía creerme lo que había dicho.
Daban ganas de besarla hasta borrarle el maquillaje de su cara alicatada…Y una cara como esa no podía haberla mamado antes. ¿O sí?
-- Pero tú…¿?
-- Yo suelo beber poco, pero antes de chuparla me gusta, ¿o te molesta el sabor a whisky en la polla?


No hay comentarios:
Publicar un comentario