
Un relato de Scila.
-Puedes irte. Hemos terminado por hoy- la mujer enarca una de sus finas cejas extrañada, la sesión ha sido corta y cobra por horas pero, sin ningún comentario, se incorpora. La figura, de extraordinaria perfección en sus líneas, parece más humana puesta en pie. Sus pechos se mantienen erguidos a pesar del notable volumen. El sexo queda oculto por un impenetrable bosque de rizos de color castaño. Se coloca la falda de capa, una camiseta sin mangas y se sube a los zapatos de tacón, su ropa interior es su propia piel. Minutos después sale del estudio con un breve: "Hasta mañana".
Son más raros los artistas...
Extraños como Dalí el gran masturbador. El lienzo, es uno de esos relatos eróticos cortos y elegantes donde la literatura y el sexo se combinan de una forma casi lírica.
Una mamadita.






