La acomodo en el asiento del acompañante y le hago alzar las rodillas para que su coño se exponga accesible.
Mi mano entra dentro.
Mis otros dedos están en su boca, y ella los lame.
Su vientre se ondula espasmódicamente cuando le pinzo el clítoris y lo roto a izquierda y derecha. Mi muñeca ha desaparecido en su coño.
-Así viejo puerco, paga y dame placer.
Empujo la mano más adentro y se ha tragado el inicio del antebrazo, su gesto se ha torcido de dolor y cuando va a gritar, hundo mi puño en su boca.
Las venas de su cuello se han hinchado buscando aire.
Con la otra mano, puedo palpar su útero, suave, cálido y esponjoso.
La sangre mana por su vulva rasgada y desde más adentro.
Patalea furiosa presa del dolor.
Me gusta el sexo con el terror. Morir follado o follada por el diablo es una de las mejores cosas que le puede pasar a cualquier triste humano.
666 así lo piensa.
En Relatos Blue, como no podía ser de otro modo.
Una mamadita.


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