Un relato de Icos.
Está jadeando, me tumbo boca arriba y ella continúa a cuatro patas, como una gata encelada, se ha metido la polla en mi boca, sin tocarla con las manos me la aprisiona con unos labios artificialmente gruesos, sus dientes asoman voraces para arañar ese puto centro de placer que es mi pijo encarnado y vibrante.
Siento ansia por follarle la boca, por metérsela entera hasta que su barbilla me haga cosquillas en los huevos.
Quiero admirar su rostro desencajado y sentir las contracciones de una náusea que provocará que lagrimeen sus ojos sucios de rimmel y rosas párpados.
Me leéis un par de veces el relato y luego me presentáis una redacción de cuatro folios contándome como en el fondo desearíais abusar de alguien más desgraciado que vosotros por puro vicio.
Siento ansia por follarle la boca, por metérsela entera hasta que su barbilla me haga cosquillas en los huevos.
Quiero admirar su rostro desencajado y sentir las contracciones de una náusea que provocará que lagrimeen sus ojos sucios de rimmel y rosas párpados.
Me leéis un par de veces el relato y luego me presentáis una redacción de cuatro folios contándome como en el fondo desearíais abusar de alguien más desgraciado que vosotros por puro vicio.
Una mamadita.



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