martes, 3 de junio de 2008

El follador invisible y la arisca


Un relato de Icos.

Me gusta observar a las mujeres autosuficientes, a las que no se cortan un pelo a la hora de meterse cualquier cosa en el coño cuando la masturbación alcanza a sacudir el deseo más instintivo. Yo mismo me metería cosas en el culo cuando me corro.

No necesitan salir con urgencia y emborracharse para conseguir un macho que las llene, se lo toman todo con más calma.

Miradla, el salón está iluminado por la potente y difusa luz solar que se filtra por las cortinas amarillas, mucha luz. Es importante.

Es un relato indecentemente violento, la invisibilidad sería el mejor poder de todo. Sangre y sexo, violencia.
Es que no soy nada delicado, en Relatos Blue, podéis dejar correr la imaginación con este especial follador.



Una mamadita.



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